h1

“García” en la terminal.

septiembre 26, 2010

Recién llego a mi casa. Estaba en cine, con mis padres y hermano.

Decidimos, entre todos, disfrutar de “García”, una producción colombiana que, desde hace un par de quincenas, hace parte de la programación constante de cine, en el país.

 

Llegamos media hora antes de la fijada para el inicio de la proyección, compramos nuestras boletas, crispetas y gaseosa. Una rutina en la que, creo, no hay que detenerse.

 

Como éramos cuatro, y la plata no es que precisamente abunde, decidimos ir a cinemas Terminal del Sur. Un teatro al cuál habíamos asistido anteriormente y que nos había ofrecido la comodidad necesaria para disfrutar del séptimo arte.

 

Llegada la hora para el inicio de la película, ingresamos a la sala número 3. Guiados por un sujeto, llegamos a la fila E y nos ubicamos en los puestos adquiridos.

Cuando me senté, comenzó mi tortura. El cómodo espaldar se interrumpía en su parte posterior, por una barra horizontal del más duro metal.

Mientras intentaba acomodarme, se proyectaba un detestable cortometraje documental de bajísima calidad, que hablaba de la vida de Simón Bolívar y su amante. Este film, contenía todos los errores posibles en continuidad, manejo del movimiento interno y externo al cuadro, ángulos, etc.

 

Superada esta etapa, la pésima calidad de la proyección, cambió –afortunadamente- por una proyección de cine, en formato 16:9, que prometía mejorar, la que hasta ese momento era, mi percepción de dicho teatro.

Comenzó la película, y noté que la imagen estaba un poco torcida. A pesar de ello, me dispuse a disfrutar del cine colombiano.

 

Pocos minutos después de comenzar la función, las personas incumplidas -que caracterizan nuestro país-, irrumpieron la tranquilidad de la sala 3, para ingresar y acomodarse en sus respectivos asientos. Esto sucedió unas dos o tres veces.

 

La película transcurrió con absoluta normalidad, exceptuando la incomodidad de la barra horizontal que les comenté anteriormente.

Buena utilización de planos, encuadres, y otros elementos en general. El manejo del color no puedo juzgarlo, pues –desafortunadamente- el proyector cinematográfico no estaba correctamente calibrado y los negros tendían a grises.

 

La película terminó. Salimos de la sala.

 

Mientras, en el ascensor, descendíamos al parqueadero, analicé y proyecté este escrito y lo que sencillamente quiero expresar es lo fácil que una persona, cosa o lugar, puede cambiar el concepto con el que otro individuo lo ha calificado.

 

¡Felices días!

 

afiche-garcia

h1

Entre redes y trastornos.

septiembre 23, 2010

1:20

No puedo dormir.

Acabo de tomar un poco de valeriana, a ver si logro pegar el ojo esta noche.

Muchas cosas pasan por mi mente; tantas que seguramente olvide mencionar algunas.

.

Opto por escribir porque he comprobado el excelente resultado de esta técnica de relajación y reflexión.

.

Hace poco, mis “trastornos de la personalidad” revivieron para mostrarme débil ante los demás.

Con ayuda, apoyo y consejos de algunos amigos, logré que dichos problemas no afectaran el desarrollo aparentemente normal de mis actividades cotidianas.

Pero, ¿para qué me miento? Durante varias semanas fui el ser más susceptible, si no de la tierra, al menos sí de Medellín.

Nunca me había sentido tan sentimental. Sentimental hasta el punto de analizar, evaluar y cuestionar todos y cada uno de los aspectos de mi ser y hacer.

Una actividad introspectiva que mi cuerpo y mi mente pedían a gritos desde hacía mucho tiempo atrás.

Siendo consciente de que dicho proceso era necesario, logré superar semejante depresión; pero como no todo puede ser bueno (ya que de lo malo es que se aprende), ese estado alterado de mis emociones generó conflictos en el ámbito académico. Y es por ese hecho que, hoy, agradezco y trato de aprovechar el cese actual de las actividades del Alma Máter, debido a la incómoda y para nada agradable situación de la universidad.

Una situación en la que no quiero detenerme, ni en la que quiero profundizar, pues en este y muchos países, opinar es condenarse a muerte, exilio o X años de cautiverio.

.

Cambiando de tema, he de confesar que últimamente, cosas extrañas suceden en mi Twitter (entiéndase como mi perfil).

Un “grupo de locos” me pide fotos en bóxer, perfiles falsos me presionan y mensajes directos me confunden la cabeza en aspectos que poco nhe abordado durante 18 años de vida.

Hablando de Internet, quiero detenerme y expresar mi más profunda aceptación por las redes sociales, pues he descubierto que –no sólo en mí- el correcto tratamiento y desarrollo de las ciber-relaciones puede afectar directamente la dimensión real de las personas; y me atrevo a afirmar que se puede llegar a querer, odiar y, en todo caso, sentir, con la mera interacción de dos o más individuos (el/los otro/s y yo).

.

Estos días de reflexión, lógicamente me han llevado a pensar en aquellas personas que me rodean.

Logré definir 4 círculos sociales en los que me desenvuelvo:

1. Familia.

2. Universidad.

3. Amigos.

4. Ciber-amigos.

Del primero, siento total aceptación, hacia mí, de su parte y viceversa. El segundo me deja una desazón fastidiosa, pues encuentro personas interesadas netamente en su bienestar con posturas y actitudes que van en contra de la ética, moral y valores que me identifican. El tercero me satisface y el cuarto, indudablemente, me alegra y reconforta.

.

Para terminar, digo sin vergüenza que, algunas películas de Disney han logrado engancharme y transmitirme cosas, como ninguna otra (ni siquiera de otra industria) ha logrado hacerlo; y que, como más vale tarde que nunca, un sólo cigarrillo puede desencantarme.

.

2:00

.

entrada

h1

Disfrute la feria, pero disfrútela bien.

agosto 1, 2010

Comienza la Feria de las Flores y, a la vez, una oportunidad más de mostrarle a Colombia y el mundo, nuestras bellas tradiciones, nuestra gastronomía, nuestra música, entre otros.

Una feria hecha por paisas, como precisamente, Pilsen la empresa anfitriona, lo proclama.

 

Anoche (sábado 31 de julio) tuve la oportunidad de disfrutar de uno de los pocos eventos que me llaman la atención: “El Festival nacional de la trova, Ciudad de Medellín”.

A pesar de llegar tarde, alcancé a escuchar algunos divertidos, fuertes y entonados contrapunteos.

Cuando abordé la Plaza Gardel (lugar donde transcurrió el evento), empezaba la ronda de semifinales (donde aún hay 8 trovadores). Después de llevada a cabo dicha ronda, intervino el grupo de baile de una excelentísima corporación artística del Meta, con un singular número donde se mostraban sus típicos bailes y su preciada música.

El evento finalizó con total normalidad, exceptuando unos cuantos altercados familiares –que realmente no comprometían la normalidad del evento-, y una situación un poco incómoda, que para nada demuestra la cultura de la cual nos sentimos orgullosos.

Cuando una agrupación musical de la Capital interpretaba su música –algo así como Bambuco fusionado con Rock-, un pequeño grupo de personas que no estaba de acuerdo con su intervención –y que al parecer estaban aburridas-, comenzaron a vociferar frases poco agradables para los oídos de los músicos: pedían a gritos que finalizaran su show y dieran paso de nuevo a los trovadores.

Basándonos en la idea de una “cultura metro” impartida por el Metro de Medellín mediante campañas publicitarias intensificadas en años pasados, y teniendo en cuenta que dicha cultura, de la cual nos sentimos orgullosos, la proclamamos a diestra y siniestra –o como le quiera decir-, no encuentro, sinceramente, el por qué no respetar las intervenciones artísticas de los músicos, bailarines, etc. y permitir que quienes están a gusto con ellas, puedan disfrutarlas con toda tranquilidad, sin ser atacados auditivamente por un grupo de personas que evidentemente no lo están.

¿Será eso cultura? Les dejo la duda y la reflexión.

 

Por otra parte, al comenzar esta entrada, mencioné que es época de mostrar nuestras tradiciones, música y gastronomía, y en ningún momento hablé de mujeres, como solemos hacerlo. Y no lo hice por una sencilla razón… nuestras mujeres no se ofrecen en un catálogo, ni existen para exhibirlas. Así que no es época de mostrar nuestras mujeres.

 

Para despedirme, les linkeo, vía Youtube, una canción absolutamente pertinente para estas fechas. Escúchenla y siéntanse orgullosos de la belleza de nuestra música –que precisamente menciono al inicio de este escrito-.

Disfruten la feria, pero disfrútenla bien. Consejos: respetar y arrojar las basuras en su sitio.

Felices días.

 

h1

Mujeres asesinas, la serie radial.

julio 22, 2010

Anoche dimos por finalizada la realización del trabajo final de semestre.

Fueron días largos de trabajo constante, que hoy se ven reflejados y bien pagos con el “lanzamiento” del trabajo, en la red 2.0.

 

Aún recuerdo cuando estábamos planeando la serie… cuando no teníamos una idea en común que nos impactara a todos por igual.

Pero varios meses después, nace Mujeres Asesinas, la serie radial. Una adaptación del libro homónimo escrito por Marisa Grinstein.

 

Quiero, entonces, compartir con ustedes este trabajo, invitándolos a que ingresen a http://serieasesinas.jimdo.com y escuchen 8 impactante historias de mujeres de la vida real.

 

Ah! Y no olviden dejar sus comentarios.

 

Felices días.

 

SUBIR2

h1

Vivir la muerte.

junio 23, 2010

Ese día tenía sueño. Iba en el bus y evitaba dormir. El calor era tan fuerte que, sumado al sueño, sencillamente deliré.

Siempre me había preguntado ¿Quiénes asistirían a mi funeral?, pero pocas veces había respondido. Esta vez, el delirio se convirtió en la mejor respuesta a esa extraña pregunta.

.

El Circular Coonatra ascendía por las pendientes lomas del barrio Prado, en Medellín. El bus frenó un momento y volvió a acelerar. De un momento a otro y sin saber por qué, los pasajeros que allí nos movilizábamos, empezamos a rodar por todo el vehículo, sin concientizarnos de lo que estaba pasando. Recuerdo que una señora gritaba “El niño, el niño”. Nunca supe a quién se refería.

Un cross fade me permitió abandonar esa secuencia miedosa, y lentamente fui entrando a un cajón de madera con sábanas blancas y una delicada cenefa de croché que lo bordeaba.

Miré hacia arriba y un cartel tamaño carta, impreso con tinta negra, decía: “Bienvenido a tu funeral”. Inmediatamente leí, comprendí en qué lugar me hallaba.

Nunca me pregunté por qué había fallecido, pero me sorprendía estar allí, viviendo mi propia muerte. Algo bastante irónico.

.

Desde adentro escuchaba los llantos de mis padres y mi hermanito. El resto de mi familia los acompañaban al unísono.

Yesenia no podía creer lo sucedido y Marcela se culpaba por haber criticado fuertemente mi inasistencia al evento. No escuché a nadie más de Carantoña, pero supuse que allí estaban.

Aquellos a quienes conocí en el proceso formativo de Presupuesto Participativo Joven, me alegraron el entierro cuando escuché que entraban a la sala de velación.

Los de la U llegaron (excepto Ana Milena) todos juntos en fila y en silencio… Se me hizo extraño porque nunca, en dos semestres de estudio, los había visto tan callados. Recuerdo el impacto que me produjo escuchar a Julián Bedoya y algunos profesores; nunca imaginé que irían a mi funeral.

.

Sandra y Lady lloraban. Estaban juntas, cerca al féretro,  recordando buenos momentos… como si hubiera sido un santo. Allí se conocieron.

.

Del colegió no escuché a nadie. Al principio sentí un nudo en la garganta, pero después traté de convencerme de que no importaba, pues no había nada que me atara a ellos. Contrario, allí estaban doña Marta, don Pablo, Ana María y Mayra, la familia de Anderson, que, por los viejos tiempos, fueron a desear éxito en mi partida.

.

Una gran mayoría de los ex compañeros de Instruimos fueron llegando poco a poco en pequeñas tandas. Recordé los ojos de Lury y sentí gran nostalgia… pues con ella iba a encontrarme días después para ir a comer un helado.

.

Extrañé escuchar las voces de Marce, Fari, Susy, Laura y Estefa… pero me enteré de que allí estaban.

.

Como quería descansar en paz, dormí un rato en mi nueva morada y no supe quién más llegó al lugar.

Nunca más desperté; pues ya pasaba a la siguiente etapa de la muerte.

.

El bus freno bruscamente en un semáforo cerca a la estación Exposiciones del Metro. Desperté un poco reflexivo y comprendí que en 18 años de vida, he logrado grandes cosas y conocido excelentes personas.

.


h1

Altair AVEN corazón.

mayo 16, 2010

Wow.

Bastante tiempo sin escribir.

Un tiempo que lo explico sencillamente con la idea de millones de compromisos académicos y laborales que no me han permitido concentrarme en este y otros espacios de la 2.0.

.

Iniciaré con una adivinanza: ¿Cuál es la enfermedad odiada y rechazada por todos, y que, como si no le importara, se “vincula” a tu sistema inmunológico y “taquea” tu nariz hasta tal punto de no dejarte respirar ni hablar normalmente?

Sí! Muy bien, es la gripe.

En este momento soy víctima de esos “bichitos” del demonio que se multiplican sin cesar –contrario a lo que pasó con la horrible noche del Himno Nacional-.

.

Tengo muchos trabajos por hacer… y eso me estresa bastante; pero con la compañía de esa persona que ya hace parte de mí –o al menos de mi corazón y mi mente- ese estrés va quedando en un segundo plano en el que no me molesta, pero tampoco me pasa inadvertido.

Nunca me había dado la oportunidad de sentir, pero hoy en día puedo decir que, contrario a lo que pensaba antes, soy un ser humano sensible y con corazón dispuesto a amar. Y soy consciente de que para ello no había llegado una persona adecuada.

.

No dejaré lo AVEN de lado, pues siéndolo me sentía cómodo, pero tampoco me ceñiré a esa clasificación.

.

No hay muchas cosas qué contarte, querido blog-semanario, sólo lo de la gripa, lo del corazón y una última cosa que me tiene contento… A partir de esta semana y quién sabe por cuánto tiempo, estaré vinculado a Altair a través de un programa radial realizado por Andrés Montaño llamado “Planeta Libre”.

Para ti y para todos los que leen este blog: pueden escucharlo, en vivo, el próximo jueves a través de http://altair.udea.edu.co .

.

Saludos y buena mar, camarada.

.

PD: MOCKUS PRESIDENTE.

.

Altair en BarCamp.

h1

Un sábado abrumador.

abril 25, 2010

Bueno.

No coordino, no pienso… y sé por qué es; pero prefiero escribir.

.

Hoy tuve una cita con la optómetra, una linda optómetra –rola- que olía exageradamente delicioso. Me hizo la prueba de aceptación de lentes de contacto por parte de los ojos, y afortunadamente no fueron rechazados. Si Dios quiere, la próxima semana usaré escasamente las aterradoras gafas.

.

Después de la cita de optometría, llegué a casa y almorcé rápidamente. A las dos pasadas de la tarde, me fui con Laura, Santiago, Verónica, Evelyn y una tía de Laura, para el Centro de Espectáculos La Macarena. Allí se llevó a cabo el Jumbo Concierto, al que sólo asistí para presenciar la actuación de Bonka.

Dicha agrupación se presentó de segunda, y por ello, en la tercera presentación (Jorge –Santos- Celedón), me despedí y me fui. Fue absolutamente agradable para mí encontrarme allí a Ximena, Alejandra, Karina, Estefanía, Laura, Susana, Daniela y Marcela.

.

Llegué nuevamente a casa y comí. Comí deliciosamente.

.

Hace un rato, llegué de La Mota. Estaba con Daniel y Laura comiendo helado en Mc. Donalds.

Confieso que quedé antojado de comer BigMac.

.

Ahora estoy aquí, en casa; escuchando música, revisando la peye de Facebook, escribiendo en Twitter y… nada más. Tengo una pupila dilatada que no me permite ver de forma correcta. Seguramente sea efecto del uso del lente con fórmula incorrecta –sólo de prueba-… o al menos eso espero. Sólo falta que se me dañe un ojo y ahí sí estoy jodido.

.

Las cuestiones del amor definitivamente no fueron creadas para mí.

Simplemente sufro.

.

Me despido con un “hasta pronto” y con el sinsabor de un nuevo sentimiento que encontré y que ya quiero dejar escapar.

.

Les adjunto una bella canción, listica para dedicar.

.

Añadido: Cerré el Facebook por segunda vez.

.

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.